vía Verde

La vía verde del Valle de Zafán, a su paso por la Tierra Alta, es una propuesta turística cultural y deportiva que sigue el trazado de el antiguo ferrocarril que unió las poblaciones de La Puebla de Híjar (Teruel) y Tortosa.

Si empezamos el recorrido en Arnes, situados en su plaza mayor podremos admirar una privilegiada panorámica de los Puertos. El núcleo histórico de este pueblo fue declarado bien de interés cultural por la Generalitat de Cataluña y su Ayuntamiento es uno de los primeros de estilo renacentista.

Para ir a encontrar la Vía verde tendremos que salir de la población por el camino que sale frente del cruce de la carretera T-330 (Gandesa – Valderrobres) con la entrada a la población, siguiendo la señalización que nos llevará durante unos 5 km aproximadamente hasta los límites de Cataluña con Aragón, junto al río Algars, lugar donde se encuentra una pequeña azud ideal para tomar un baño. Desde allí, se puede contemplar el imponente puente de hormigón que salva el obstáculo natural del río, y donde se pueden practicar deportes de aventura tales como el puenting. Muy cerca encontramos la estación de Arnes-Lledó, punto de inicio de la Vía verde de la Terra Alta.

Emprendemos el camino por la Vía verde en dirección a Horta .Tan solo dos kilómetros separan la estación del municipio. En la población podremos visitar el Ecomuseo de los Puertos y el Centro Picasso, siendo una de las visitas obligadas el núcleo urbano medieval con la plaza de la iglesia, el ayuntamiento y la iglesia de San Juan Bautista.

Frente a la estación de Horta de San Juan encontramos el camino que nos llevará hacia el Convento de San Salvador y hacia el espacio natural llamado «Rincón de las Ollas» lugar de gran belleza y lugar ideal para tomar un baño en las aguas del río Canaleta.

Desde Horta, el itinerario comienza a bajar muy suavemente. Varios túneles y acueductos conforman esta parte del recorrido hasta llegar a la estación de Bot, en medio del trazado y al lado de la población. El edificio más significativo de Bot es la iglesia renacentista de San Blas situada en medio de la población. También se puede visitar la ermita de San José, desde donde se divisa una fantástica vista de Bot, las sierras de Pàndols y Cavalls y la Vía verde. Al borde de la ermita se encuentra el área recreativa del Agujero de la Doncella.

Haciendo el recorrido, después de Bot llegamos a la estación de Prat de Comte. Prat de Comte, a 4 km de la Vía verde es un pequeño municipio poblado en la época de los templarios, donde destaca la iglesia de San Bartolomé, el Portal (antigua puerta de entrada a la población), la destilería y el horno de pan.

A 1 km de la estación de Prat de Comte, y al borde del recorrido, encontramos el Santuario de la Fontcalda: conjunto paisajístico, termal y religioso, lugar de parada obligada para aquellos que recorren la Vía verde. Situado en medio de un valle, a orillas del río Canaleta recibe el nombre de la fuente de agua caliente que brota al pie del santuario del siglo XIV. Un sendero permite recorrer las estrechas que ha formado el río con el paso de los tiempos. Sus aguas limpias y transparentes invitan a bañarse y disfrutar intensamente de este regalo de la naturaleza.

El final de la Vía verde de la Terra Alta es la estación del Pinell de Brai, a 5 km de la Fontcalda. La población del Pinell la encontraremos a 6km de la Vía verde, donde nadie puede dejar de visitar la Bodega Cooperativa modernista Cèsar Martinell, discípulo de Gaudí. La cooperativa es el máximo exponente de las cooperativas construidas por este discípulo de Gaudí. El estilo modernista se aprecia por los cuatro costados. Es imprescindible contemplar el magnífico friso de cerámica vidriada situado en la fachada de la bodega, obra de Xavier Nogués, donde se representan escenas alegóricas a la viña.